De cómo CLARO abusa e ignora a los usuarios de sus servicios
Aprovechando el gesto solidario de mi amiga que comparte su espacio en LaMula conmigo quiero contarles la historia de mi relación con la empresa CLARO América Móvil Perú SAC. Soy María Cecilia Durand e inicié mi relación contractual con CLARO en 2011, con la esperanza, como muchos de nosotros, que los servicios de esta empresa fueran mejores que los de la otra.
Podrá decirse que, en términos generales, nuestra relación se desarrolló sin mayores dificultades … hasta que en abril de este año decidí pedir la baja definitiva del servicio. Allí comenzaron los problemas que continúan hasta el momento y que quiero denuncia en este espacio.
CLARO es sorda y ciega a los reclamos
Al parecer CLARO no consideró conveniente atender mi solicitud y decidió continuar cobrando por el servicio que ya no tenía. Cuando me llega el recibo de mayo voy a las oficinas de la empresa a reiterar la baja del servicio y pedir que anulen el servicio ¿Qué creen? Constataron que mi primera solicitud no figuraba en su sistema, cosa por demás extraña porque todos sabemos que el sistema de CLARO funciona a la perfección, nunca se pone lento, no se cae (jaja). El caso es que volvieron a ingresar mi solicitud de baja de lo que, felizmente, guardé copias.
¡Oh, sorpresa! Me siguieron llegando los recibos para pagar el servicio, ya bastante fastidiada regresé nuevamente a fines de julio para enterarme que seguía el servicio en alta y no tenían explicación para ello.
Con todos los documentos que tenía me fui a OSIPTEL y con una de sus asesoras llamamos por teléfono a CLARO para reiterar la solicitud, pedir que anulen los recibos emitidos que, para entonces, ya son de cuatro meses. En esa oportunidad me enteré que los usuarios tenemos plazos para presentar reclamos y que por suerte en este caso los plazos no se habían vencido, de lo contrario HUBIERA TENIDO QUE PAGAR A CLARO LO QUE ME ESTABAN COBRANDO.
A fines de julio regresé nuevamente a CLARO con documentos de reclamo respecto a los cuales existen plazos legales para que la empresa responda. Sin embargo CLARO siguió ignorando todas las solicitudes, reclamos y reiteraciones y no se ha tomado la molestia de responder a ninguna de ellas. Eso sí, cobran puntualmente todos los meses.
Esperando el fallo de OSIPTEL
Luego de cuatro visitas a OSIPTEL y siete a las oficinas de CLARO el caso está en el tribunal de OSIPTEL que debe decidir a comienzos de noviembre sobre esta situación y espero que determine la baja definitiva del servicio.
Pero esta absurda situación no concluye allí porque CLARO sigue mandando sus recibos, el último lo recibí la semana pasada y con este van siete meses. Con cada recibo tengo que volver a solicitar su anulación, no vaya a ser que se venza el plazo para hacer el reclamo y luego tenga que pagarle a la empresa. Bueno, esto hasta que salga el fallo del tribunal de OSIPTEL que debería darme la razón.
Pese a todo, CLARO no tendrá mayor sanción y podrá continuar haciendo las cosas como mejor le parezca, continuar maltratando a los usuarios y actuando abusivamente. Contar lo que en realidad está ocurriendo con la atención de CLARO AMÉRICA MÒVIL PERÚ es lo que me anima a contarles este caso porque la única sanción que le afectará a la empresa es el desprestigio y la pérdida de clientes.